La bodega prevé recolectar alrededor de 8 millones de kilos de uva en 2.000 hectáreas de viñedo durante esta campaña.
Comercializado en 33 países, Borsao Berola es referente en Estados Unidos y Canadá. La nueva imagen de este vino refuerza la vinculación al Monasterio de Veruela, origen de la tradición vitivinícola en Campo de Borja.
Con 350 familias de viticultores implicadas y 2.000 hectáreas de viñedo en marcha, Bodegas Borsao ha puesto en marcha la vendimia 2025. Lo hace con previsión de recolectar unos 8 millones de kilos de uva y con un anuncio estratégico: la nueva imagen de Berola, su vino emblema ligado al Monasterio de Veruela y consolidado en 33 países.
La bodega comenzó la recolección el pasado 8 de septiembre, con un adelanto de diez días respecto al año pasado. La campaña moviliza a las familias viticultoras vinculadas a Borsao y tendrá a la garnacha como gran protagonista, representando en torno al 60% de la producción
Según Emilio Del Caso, director general de Bodegas Borsao, las condiciones climáticas del año “nos llevan a prever una vendimia algo más corta y con una calidad muy alta”. La campaña se prolongará hasta mediados de octubre y destaca por la importancia del trabajo manual, que supone la mitad de la recolección, y por los cuidados especiales en los viñedos viejos de garnacha, donde la uva se transporta en pequeños contenedores de 250 kilos para asegurar la máxima calidad.
En este contexto, la bodega también lanza la nueva imagen de Borsao Berola, un vino elaborado con garnacha y syrah de viñedos de hasta 60 años y criado 14 meses en barrica bordelesa. Comercializado en 33 países desde su primera añada en 2007, Berola cuenta con especial protagonismo en Estados Unidos y Canadá. La nueva etiqueta incorpora referencias arquitectónicas y gráficas del Monasterio de Veruela, del que toma su antiguo nombre, reforzando el vínculo entre historia, paisaje y vino.
Borsao, uno de los principales productores mundiales de garnacha, exporta a más de 60 países y ha hecho de la internacionalización una de sus señas de identidad. Con la nueva imagen de Berola, la bodega afianza su estrategia de “celebrar el territorio” llevando el nombre de Veruela y del Campo de Borja a los mercados más exigentes del mundo.