El recién estrenado establecimiento de restauración apuesta por los productos de calidad, la repostería artesana y el buen café. Además, amplía su propuesta con una selección de tapas y opciones saladas y cuenta con una amplia terraza en el corazón de Zaragoza.
Los Porches del Audiorama cuenta con un nuevo punto de encuentro para los amantes de la repostería artesana y el buen café, el bar-cafetería Di Garda, que ha abierto sus puertas en el centro comercial, ofreciendo la misma calidad, productos y precios que ya conocían los clientes de su primera cafetería, situada en Paseo María Agustín.
El nuevo establecimiento se presenta como un lugar perfecto para desayunar, tomar un vermú o simplemente hacer una pausa en un ambiente acogedor y con un trato cercano. Asimismo, incorpora tapas y opciones saladas para disfrutar de las tardes zaragozanas al aire libre. En este sentido, el recién inaugurado local dispone de una amplia terraza en el corazón de Zaragoza, al estar situada en un enclave estratégico rodeado de importantes centros de servicio y ocio: el Auditorio de Zaragoza, la Cámara de Comercio, el parque José Antonio Labordeta, el Hospital Miguel Servet o La Romareda.
De esta forma, Los Porches del Audiorama amplía su propuesta de restauración y gastronomía. “La llegada de un nuevo establecimiento siempre es una buena noticia y, además, Di Garda se alinea perfectamente con la estrategia del centro, que se ha consolidado como referencia en restauración y ocio para toda el área de influencia”, ha explicado Javier Cuevas, gerente del centro comercial.
El proyecto está liderado por Félix Ramón del Ruste, un apasionado de la hostelería con más de catorce años de experiencia en el sector. Tras una década de trabajo intenso, decidió centrarse en un nuevo formato más cercano y personal: las cafeterías Di Garda. “Queríamos apostar por algo con alma, más humano. En Di Garda ofrecemos productos de primera calidad, ya que trabajamos con obradores excelentes. Y ahora, con este segundo local, cumplimos otro sueño: estar al lado de La Romareda”, ha afirmado Félix, también presidente de la peña zaragocista Los 60 Apellidos Maños.
En este sentido, Cuevas ha señalado que se trata de un proyecto que encaja con la perspectiva del centro de ser un espacio vivo, acogedor y cercano al día a día de quienes lo visitan: “Di Garda aporta productos de calidad y un trato excelente, y también una fuerte conexión con el sentimiento zaragocista y la identidad local. Les damos la bienvenida y les deseamos todo el éxito en esta nueva etapa”.
Di Garda no es solo una cafetería, es un homenaje a la tradición y al buen producto local. Su carta incluye las especialidades que ya han conquistado a numerosos clientes. Las rosquillas caseras son su especialidad, así como las trenzas de chocolate, croissants rellenos, empanadillas y croquetas caseras. El café, otro de sus puntos fuertes, ha sido cuidadosamente seleccionado para ofrecer una experiencia de sabor intensa y equilibrada.
Igualmente, amplía su oferta gastronómica con una selección de tapas y opciones saladas, ideales para quienes buscan “saborear” las tardes zaragozanas al aire libre, además de los ya míticos “minis a solo 1 euro”, una opción irresistible para cualquier momento del día.