En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil, los centros educativos se suman a una iniciativa de sensibilización y acompañamiento dirigida a toda la comunidad escolar. El manifiesto pone voz a una realidad que viven muchos niños y niñas cuando la enfermedad irrumpe en su vida cotidiana y les obliga a alejarse temporalmente de las aulas.
Para muchos alumnos, asistir al colegio forma parte de su día a día: aprender cosas nuevas, compartir tiempo con sus amigos y participar en actividades extraescolares. El colegio es un espacio de crecimiento, convivencia y descubrimiento. Sin embargo, cuando un compañero comienza a faltar con frecuencia, surgen preguntas e inquietudes que no siempre encuentran respuesta inmediata.
En estos casos, el profesorado informa de que el alumno se encuentra en el hospital y que, allí o en su domicilio, continúa recibiendo apoyo educativo. Posteriormente, representantes de una Asociación explican a la clase que su compañero tiene cáncer y que, debido a los cuidados especiales que está recibiendo, no puede asistir al centro escolar durante un tiempo.
Asimismo, se traslada un mensaje esencial: el acompañamiento emocional es fundamental. Llamadas, mensajes y muestras de cariño ayudan a que el niño o adolescente se sienta recordado y acompañado por su entorno escolar. Aunque el proceso pueda prolongarse, el vínculo con sus compañeros permanece intacto.
En algunos casos, si no mejora en el hospital, comenzarán a cuidarlo en su casa, con su familia y con personal especializado. A eso lo llaman cuidados paliativos a domicilio. Estos cuidados están orientados a garantizar tranquilidad, acompañamiento y cercanía, rodeando al menor de las personas que quiere y en un entorno lo más confortable posible.
En este día señalado, la comunidad educativa quiere expresar que, aunque el alumno no esté físicamente en clase, sigue siendo parte del grupo, sigue siendo compañero y amigo. Aunque a veces no se encuentren las palabras adecuadas, el recuerdo, la empatía y la solidaridad se convierten en una forma de enviar luz y esperanza.
Por ello, aprovechando celebraciones como el Carnaval, los centros educativos se comprometen a brillar de dorado, color que simboliza la lucha contra el cáncer infantil. Cada lazo dorado, cada dibujo, cada disfraz y cada gesto solidario representan un mensaje claro dirigido a todos los niños, niñas y adolescentes con cáncer: que no están solos y que cuentan con el apoyo de su comunidad.
De esta manera, las aulas se llenan de esperanza, empatía y compromiso social. El gesto colectivo de vestirse o decorar en dorado no solo visibiliza la realidad del cáncer infantil, sino que también educa en valores como la solidaridad, el respeto y el acompañamiento en los momentos difíciles.
Hoy las aulas brillan de dorado por el cáncer infantil.
28 niños aragoneses fueron diagnosticados de cáncer infantil el año pasado
Aspanoa reclama celeridad en la prometida reforma integral del Hospital Infantil, porque las instalaciones “están obsoletas”
Con motivo del Día Internacional del Cáncer Infantil, la Asociación organiza su gala anual, actividades en decenas de colegios y el flashmob jotero en las tres capitales aragonesas
Un total de 28 niños aragoneses fueron diagnosticados de cáncer infantil el año pasado. Esta cifra es ligeramente inferior a la media anual, que suele situarse entre 35 y 40 casos nuevos. Al tratarse de una enfermedad rara, es habitual que existan “años valle”, como ha ocurrido en 2025, y otros en los que, por desgracia, se registran más diagnósticos que compensan esos descensos puntuales. La incidencia del cáncer infantil en Aragón se mantiene estable desde hace décadas, lo que pone de manifiesto la importancia de sostener políticas sanitarias, sociales y de investigación a largo plazo.
El domingo 15 de febrero se conmemora el Día Internacional del Cáncer Infantil y Aspanoa, la asociación que atiende a estos niños y adolescentes en Aragón, ha preparado una amplia programación de actividades con el objetivo de sensibilizar a la sociedad aragonesa y trasladar un mensaje de apoyo y esperanza a las familias que atraviesan esta enfermedad.
A lo largo de la semana, alrededor de 40 centros educativos de todo Aragón desarrollarán iniciativas de sensibilización con su alumnado. Entre ellas, acudir a clase con una prenda o detalle dorado, pintar los muñecos de Aspanoa, elaborar guirnaldas solidarias o formar un lazo dorado humano en el patio del colegio. El lazo dorado es el símbolo internacional de la lucha contra el cáncer infantil y representa la fortaleza y resiliencia de los menores que lo padecen.
El sábado 14 de febrero, a las 11.30 horas, en el Caixaforum de Zaragoza, se celebrará la gala anual de la Asociación. El acto estará conducido por el periodista Vicente Alcaide y contará con actuaciones de magia (Calamidad y Desastre) y música (coro infantil Amici Musicae del Auditorio de Zaragoza). Durante la gala se entregarán diplomas a los voluntarios que cumplen años de colaboración con Aspanoa y la investigadora Clara Malo, del I3A de la Universidad de Zaragoza, explicará el proyecto de investigación que desarrolla con financiación de la entidad.
En este mismo acto, dos oscenses recibirán el premio Aspanoa, el máximo reconocimiento que concede la Asociación: Antonio Justes, director de la BTT Aspanoa, que reúne cada año a 1.000 ciclistas solidarios en Almudévar; y el jotero Roberto Ciria, que junto a la Compañía Artística Osca organiza una gala solidaria cada Navidad en el Palacio de Congresos de Huesca. Tal y como ha explicado Gabriel Tirado, presidente de Aspanoa, ambos colaboradores han sido fundamentales para dar visibilidad a la entidad en la provincia durante más de una década.
Reivindicaciones
Aspanoa volverá a incidir en la necesidad de reformar integralmente el Hospital Infantil Miguel Servet de Zaragoza, centro donde se atiende a todos los niños con cáncer de Aragón, debido a que sus instalaciones “están obsoletas”. La Asociación considera prioritario acelerar este proceso para garantizar una atención adecuada, humanizada y adaptada a las necesidades actuales.
La entidad valora que el Gobierno de Aragón haya encargado un plan funcional para renovar el Hospital y que esté comprometido con ejecutar obras relevantes, como la próxima construcción de una nueva UCI Pediátrica, en cuya financiación Aspanoa colaborará económicamente. No obstante, reclama que la reforma integral se impulse con mayor rapidez, ya que actualmente no se vislumbra una solución a corto plazo. El Hospital de Día Oncopediatría se encuentra masificado y no permite la intimidad necesaria para las familias.
Por su parte, la Federación Española de Familias de Cáncer Infantil (FEFCI), a la que pertenece Aspanoa, reclama que en todas las comunidades autónomas exista un servicio de cuidados paliativos pediátricos a domicilio disponible las 24 horas del día, los 365 días del año. En Aragón, este servicio no está plenamente garantizado, si bien la Unidad de Paliativos Pediátricos desarrolla una labor especialmente valorada por las familias gracias a la dedicación de sus profesionales. Desde la Asociación se considera necesario reforzar esta Unidad con más recursos humanos para avanzar en calidad asistencial y dignidad en la atención.
Leer más